Periodista, escritora y experta en wikipedia

Baños, servicios y crear una cuenta en Wikipedia

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Mi primera Shikipedia de curiosidades surge al escuchar el variadísimo y entretenido programa de radio “De Pe a Pa” dirigido por Pepa Fernández en Las mañanas de RNE1 (15/01/2020). Os contaré que ha ocurrido para realizar esta investigación, cómo la han publicado en el programa de ayer RNE1 (16/01/2020- 3ª hora minutos 27:45 a 30:50) (al final audio de la colaboración)

… y al final mi Shikitruco para  que no te borren de Wikipedia.

Andrés Aberasturi, a quien Pepa llama con cariño “Aberas” se preguntaba por qué en casa decimos “voy al baño” y en los espacios públicos “voy al servicio”.

Recordé entonces que la primera vez que leí la palabra “servicio” en esta acepción fue en el Buscón llamado Don Pablos de Quevedo, que es una novela picaresca divertidísima y llena de todo tipo de escatologías.

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En el Buscón de Quevedo se hace referencia a el “servicio” como un recipiente o bacinilla para “evacuar” o proveer ( que en el lenguaje coloquial de la época era sinónimo de “cagar”).

-¿Es posible, Pablos, que no he de poder contigo? Son las ocho ¿y estáste en la cama? ¡Levántate enhoramala!.
Los otros, por asegurarme, contaron a don Diego el caso todo, y pidiéronle que me dejase dormir. Y decía uno:

-Y si V. Md. no lo cree, levantá, amigo.
Y agarraba de la ropa. Yo la tenía asida con los dientes por no mostrar la caca. Y cuando ellos vieron que no había remedio por aquel camino, dijo uno:
-¡Cuerpo de Dios, y cómo hiede!.
Don Diego dijo lo mismo, porque era verdad, y luego, tras él, todos comenzaron a mirar si había en el aposento algún servicio. Decían que no se podía estar allí.

Francisco de Quevedo (1626) 

Historia de la vida del buscón llamado Don Pablos, ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños

En esos tiempos, era el siglo XVII, todas las aguas de orines y excrementos se tiraban a la calle ¡agua va!  y al escuchar esta advertencia  los transeúntes se echaban a un lado para evitar males mayores. El habitáculo donde se guardaban estas bacinillas –que imaginen como debía oler– también se llamaba servicio. A partir del siglo XIX este lugar también se empieza a denominar retrete, del catalán retret que designaba a un lugar apartado e íntimo. [1]

Es a mediados del siglo XIX con la revolución industrial y las investigaciones de Pasteur y los epidemiólogos cuando se descubre el valor de la higiene como elemento básico de una salud preventiva. Es entonces cuando surge la ciudad moderna con los equipamientos básicos de saneamiento, las infraestructuras de agua y de alcantarillado. El ¡agua va! de los siglos precedentes se canaliza y en las casas se empiezan a construir las primeras instalaciones higiénicas, los cuartos de baño.

Los baños en las casas son cuartos dedicados a la higiene (el aseo, el lavabo o toilette y el baño….) estando separados del lugar o cuarto donde se “cagaba” lo que se hacía en los retretes o servicios que eran lugares estrechos y oscuros, ciertamente íntimos. No fue hasta muy entrado el siglo XX y por influencia norteamericana, cuando se unifica en una misma habitación, el cuarto de baño, con el inodoro o retrete, y el lavabo, el bidé, y la bañera.[2]

Al llegar a los tiempos modernos (ya el siglo XX) los espacios públicos –bares, cafeterías, aeropuertos o estaciones– empiezan a dotarse de aseos o “servicios”, es decir lugares donde lavarse manos y cara , y cabinas con inodoros, los “aparatos sanitarios” que en los tiempos de Quevedo consistían en una simple bacinilla maloliente y que se denominaba “servicio”. Por eso a estas instalaciones públicas no se las denomina “baños” (porque no hay ninguno en ellas) sino “aseos o servicios”.

En un uso preciso y clasista del lenguaje, en ciertos sectores de la más pacata y conservadora sociedad madrileña del siglo XX, estaba mal visto el uso de la palabra “servicio” para designar estas instalaciones públicas. ¿Razón? El “servicio” nos traslada sensorialmente a los repugnantes y malolientes cuartos donde se guardaban estos recipientes. Una niña bien no decía nunca “voy al servicio”, sino “voy al baño”.

Tras hacer esta pequeña investigación llamé al programa de RNE1 “De Pe a Pa” (16/01/2020) y Andrés Aberasturi tuvo la inmensa amabilidad de colarme para dar esta explicación a todos los escuchantes, lo que me animó muchísimo en este comienzo de mi Shikipedia, lo que se puede escuchar en el programa. Incluyo el audio de la colaboración aquí:


Whose_Knowledge_-_Kumeyaay_Wikipedia_Initiative.pdfShikitruco 1 «para que no te borren de Wikipedia»

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[1] Diccionario etimológico Corominas y Diccionario del uso del español de María Moliner.

[2] Historia reciente del Cuarto de Baño’, (2018) de los autores Albert Soriano y Francesc Barca, publicado por Editorial Marcombo https://www.interempresas.net/Instaladores/Articulos/214047-Evolucion-historica-de-los-espacios-de-bano-en-la-vivienda.html

 

2 Comentarios

  1. Uxal 22/01/2020 Responder

    ¿Tiene vd datos de bibliografías sobre los baños Romanos en las fincas o Quintas agrícolas?
    ¿Tenían baños copiados en miniatura a los de las grandes ciudades Romanas?
    Agradeceré la información que pueda ofrecer al respecto, ya que soy un enamorado de la Historia.

    • Belén Boville Autor

      Hola Uxal, la bibliografía que he podido encontrar está al final de este comentario, y es con la que ha trabajado el autor de un artículo en Internet sobre las termas hispanorromanas, creo que ahí podrá encontrar bastante información, espero le sea útil, un saludo Belén Boville: https://termasromanashispania.wordpress.com/
      Bibliografía:
      García de Castro, Francisco Javier. Las termas en villae tardorromanas de Hispania. Estado de la cuestión. Universidad de Valladolid (1996).

      Fernández Ochoa, Carmen y García Entero, Virginia. Termas romanas en el occidente de Imperio. vtp Editorial, Gijón (2000).

      Fernández Ochoa, Carmen y García Entero, Virginia. Las termas romanas del noroeste y de la meseta norte de Hispania. Los modelos arquitectonicos. Univesidad Autonoma de Madrid (1999).

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